Mamá quiero ser
corresponsal.
No hay muchos que se atrevan
a dejar su vida por enfrentarse a otro mundo lejano del que también formamos
parte y que conocemos gracias a ellos, a los corresponsales y mensajeros de
lugares escondidos y olvidados.
La IV Edición de NewPaper
acogió a David Jiménez, corresponsal de El Mundo,que es uno de los periodistas que las
cuatro paredes de la redacción y las nuevas comodidades tecnológicas, absurdas
en algunas ocasiones, le empujaron a salir de una vida cómoda para enfrentarse a
los niños que tras un tsunami buscaban a sus padres, a las niñas que se tenían
que prostituir vendiendo su virginidad al mejor postor, y a la pérdida de más
de un compañero.
El buen periodista es el que
sale a buscar la noticia, a enfrentarse a lo que el mundo no quiere ver, a
mostrar la REALIDAD de la vida, de otras vidas. Un tipo de periodista que no es
ajeno al conflicto, sino que, actualmente, forma parte de él.
David destaca como dijo
Kapushnki, con el que le han comparado en más de una ocasión, que para ser un
buen periodista antes hay que ser buena persona.
Gracias a eso ha conseguido
llegar a donde ha llegado. Es uno de los mejores corresponsales del mundo y
autor de tres libros que relatan, con el mejor pulso, lo que ocurre en otros
puntos del planeta donde descubres, según David, que " no somos del todo
claridad, ni del todo oscuridad, somos bruma."
El último de ellos, El lugar
más feliz del mundo, lo presentó en esta IV Edición de NewPaper donde explicaba
como el título se contradice con la portada del libro que muestra un autobús
abandonado que no llegó a su destino. El autor aseguraba que los lugares que
has tenido que cubrir en el peor momento de su historia, no están para no
volver sino todo lo contrario, David lo considera "películas sin acabar"
si no regresas a ellos.
En algunos casos seguirán
igual pero en otros, donde se encontraba el prostíbulo ahora hay una escuela, y
donde no quedaba más que rastrojos y techos por los que pisar, ahora hay
bonitos edificios y gente que los ocupa.
Y es que los ojos de David no
vieron, sintieron, esa es la gran diferencia con el periodismo actual dirigido
por empresarios que buscan el crecimiento económico no la verdad de la noticia;
"hacer lo que todo el mundo hace, nos está empobreciendo" decía
nuestro protagonista. "Ahora es más valiente quedarse en España que irse
de corresponsal" aseguraba.
David Jiménez es uno de los
periodistas que mejor pueden contar porque merece la pena ser periodista.
"Hay mucha gente que está intentando matar el periodismo, pero hay muchas
posibilidades que ahora tiene esta nueva generación de comunicadores. El
Internet abre nuevas posibilidades al mundo de la información, no tenéis
que dejar que os digan que no es posible”. Decía Jiménez.
Contrario a que trabajemos de
forma gratuita, David impulsaba a los futuros periodistas a que fuésemos
curiosos y nos hiciésemos respetar, que nos implicásemos con los personajes que
nos prestaban su historia porque "hay pocas profesiones más bonitas
que dar voz y voto a los que no lo tienen".
David defendía también el
papel de la mujer en el reporterismo pues considera que la mujer está marcando
una nueva era en este campo gracias a su valentía y sensibilidad especial.
CULTURA-LO se queda con una
frase de este maestro, David Jimenez;
“El día que fuera a una
desgracia y pudiera volver a casa sin sentir nada, en ese momento, hubiera
dejado de ser buena persona y buen periodista”
No hay comentarios:
Publicar un comentario