jueves, 14 de noviembre de 2013

IV EDICIÓN NEWPAPER


Mamá quiero ser corresponsal. 
No hay muchos que se atrevan a dejar su vida por enfrentarse a otro mundo lejano del que también formamos parte y que conocemos gracias a ellos, a los corresponsales y mensajeros de lugares escondidos y olvidados.

La IV Edición de NewPaper acogió a David Jiménez, corresponsal de El Mundo,que es uno de los periodistas que las cuatro paredes de la redacción y las nuevas comodidades tecnológicas, absurdas en algunas ocasiones, le empujaron a salir de una vida cómoda para enfrentarse a los niños que tras un tsunami buscaban a sus padres, a las niñas que se tenían que prostituir vendiendo su virginidad al mejor postor, y a la pérdida de más de un compañero. 
El buen periodista es el que sale a buscar la noticia, a enfrentarse a lo que el mundo no quiere ver, a mostrar la REALIDAD de la vida, de otras vidas. Un tipo de periodista que no es ajeno al conflicto, sino que, actualmente, forma parte de él. 
David destaca como dijo Kapushnki, con el que le han comparado en más de una ocasión, que para ser un buen periodista antes hay que ser buena persona.
Gracias a eso ha conseguido llegar a donde ha llegado. Es uno de los mejores corresponsales del mundo y autor de tres libros que relatan, con el mejor pulso, lo que ocurre en otros puntos del planeta donde descubres, según David, que " no somos del todo claridad, ni del todo oscuridad, somos bruma."
El último de ellos, El lugar más feliz del mundo, lo presentó en esta IV Edición de NewPaper donde explicaba como el título se contradice con la portada del libro que muestra un autobús abandonado que no llegó a su destino. El autor aseguraba que los lugares que has tenido que cubrir en el peor momento de su historia, no están para no volver sino todo lo contrario, David lo considera "películas sin acabar" si no regresas a ellos.
En algunos casos seguirán igual pero en otros, donde se encontraba el prostíbulo ahora hay una escuela, y donde no quedaba más que rastrojos y techos por los que pisar, ahora hay bonitos edificios y gente que los ocupa.
Y es que los ojos de David no vieron, sintieron, esa es la gran diferencia con el periodismo actual dirigido por empresarios que buscan el crecimiento económico no la verdad de la noticia; "hacer lo que todo el mundo hace, nos está empobreciendo" decía nuestro protagonista. "Ahora es más valiente quedarse en España que irse de corresponsal" aseguraba. 

David Jiménez es uno de los  periodistas que mejor pueden contar porque merece la pena ser periodista. "Hay mucha gente que está intentando matar el periodismo, pero hay muchas posibilidades que ahora tiene esta nueva generación de comunicadores. El Internet abre nuevas posibilidades al mundo de la información,  no tenéis que dejar que os digan que no es posible”. Decía Jiménez.
Contrario a que trabajemos de forma gratuita, David impulsaba a los futuros periodistas a que fuésemos curiosos y nos hiciésemos respetar, que nos implicásemos con los personajes que nos prestaban su historia  porque "hay pocas profesiones más bonitas que dar voz y voto a los que no lo tienen". 
David defendía también el papel de la mujer en el reporterismo pues considera que la mujer está marcando una nueva era en este campo gracias a su valentía y sensibilidad especial.

CULTURA-LO se queda con una frase de este maestro, David Jimenez;
“El día que fuera a una desgracia y pudiera volver a casa sin sentir nada, en ese momento, hubiera dejado de ser buena persona y buen periodista”



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